Es espantoso, simétricamente abominable, además esa tonalidad aberrantemente transfinita...
Sí papá, éste museo de los horrores es escalofriante. ¿Por qué las tenían en sus casas como ornamento?.
Los hombres primitivos no podían captar la belleza como nosotros con su ridículo cerebro, y tenían un primitivo sensor llamado olfato mediante el cuál clasificaban moléculas.
Gracias papi, vamos a esa sala.
No, esa es para mayores de 30, y a ti te faltan cinco minutos.
Porfa.
Bueno, te aviso que si luego tienes pesadillas será tu culpa.
Entraron a una sala oscura en la que estaba a punto de comenzar el Show. Las trompetas de las Walkirias resonaban cuando la luz se encendió súbitamente, reflejando los cuerpos de cuatro hombres y cuatro mujeres en parejas por razas.
Guille perplejo balbuceó...¿so son animales?.
Sí hijo, la evolución es así de chocante, toda nuestra maravillosa perfección proviene de un vulgar animal, el homo-sapiens.
¿Venimos de esas cosas tan feas?. ¿Dios es nuestro esclavo?.
No podíamos permitir que nos manipulase así que lo sometimos. Esperamos sigilosamente hasta que el destino nos brindó una oportunidad, la que aprovechamos.
Monstruos, bestias, manipuladores, dioses....chillaban “los “nanos”.